isabel guarch joyas foto de Gafas Amarillas

Pensar en la Mallorca de los años sesenta es maravilloso y encantador si se analiza desde un punto de vista turístico y de proyección internacional de nuestro territorio, sin lugar a dudas, fueron años dorados y especiales. Eso sí, hablar de mujeres emprendedoras en esta época es algo más peliagudo. Y es que tanto la tradición como la propia cultura política y religiosa de nuestro país no solían fomentar la emprendeduría entre las mujeres.

Sin embargo, y pese a que este entramado sociocultural estaba presente para todos, Mallorca vió como una joven amante de la joyería llamada Isabel Guarch se dejaba querer por  la jungla empresarial lanzando su propio sello, su propio estilo y haciendo de la isla un referente dentro del sector joyero.

Tranquila, detallista y con ese saber tan propio de nuestra isla, Isabel Guarch creó su primer taller hace cincuenta años. Un taller pequeño, casi clandestino, en el que cada cliente era atendida de forma personal con un único objetivo: conseguir que el producto que se hiciera fuera tal y como el cliente lo había pedido, una joya perfecta, única e irrepetible.

Con esta premisa la joyera mallorquina se centró en estudiar los estilos, los diferentes materiales y la trayectoria de los joyeros y marcas más importantes del mundo para dar forma a una marca de alta joyería que llevaría su nombre y que lograría poner a Mallorca en el ranking de ciudades referentes del sector.

Sabia y consecuente a la hora de expandir su negocio y con una firma de joyería que formaba parte de los looks de relevantes pasarelas y de los editoriales de moda de revistas como Vogue, Isabel Guarch confió en el talento y buen hacer de hija Isabel quien -tras estudiar diseño y gemología en París- pasaría a ser una figura igualmente relevante del imperio Guarch. Un tándem que, desde los años 90, es un éxito rotundo e indiscutible a nivel diseño y empresa.

Hablar de las joyas de Isabel Guarch es hablar de la mezcla perfecta entre tradición y modernidad. Como buena mallorquina de pro, Isabel es amante de la isla, de sus tonalidades, de sus texturas y de esa fusión perfecta entre lo vanguardista y lo puramente rural.Así, y aunque cada joya es un mundo y cada una tiene una intención y una fuente de inspiración concretas, el común de ellas bebe de estas notas básicas, unas notas cien por cien mallorquinas.

Sus colecciones son auténticos cánticos al color y al espíritu de Mallorca, de ahí que sean muchas las joyas cuyo diseño cuenta con piedras preciosas y semipreciosas en tonos azules, verdes y rosa palo. Colores mediterráneos que, sumados a unas formas auténticas y realmente originales, hacen de las joyas de Isabel Guarch auténticas obras de arte.

Y no contenta con ser referencia nacional y con haber dado forma a una de las principales marcas de alta joyería de la isla, Isabel Guarch apostó (junto con su hija) por dar nueva vida a muchas de las joyas antiguas que conforman el patrimonio joyero de Mallorca. Experta en la recuperación de joyas únicas e irrepetibles de nuestra cultura, Isabel Guarch ha conseguido que muchas de estas piezas vuelvan a ser tendencia.

Para conocer conocer mejor la trayectoria de Isabel Guarch, para visitar su taller y, por qué no, para adquirir alguna de sus últimas creaciones te recomendamos que visites su tienda en la Plaça del Mercat, en Palma. Si además has elegido nuestros hoteles IBEROSTAR Bahia de Palma o IBEROSTAR Playa de Palmaestarás perfectamente conectado con el centro histórico de Palma, lugar en el que se encuentra el principal punto de venta de la joyera mallorquina.