Receta IBEROSTAR Torviscas Playa

En IBEROSTAR Hotels & Resorts nos encanta cuidar de nuestros huéspedes con una buena gastronomía, siendo ésta uno de los principales pilares de calidad de todos nuestros hoteles. Un sentimiento único que es, además, compartido por nuestros empleados. Por eso, hemos querido conocer las dotes de cocinillas de nuestros compañeros en Tenerife. En el post de hoy compartiremos la deliciosa receta de Carlos Vilaseca, originario de Mondoñedo (Lugo) y jefe de rango de restaurante de IBEROSTAR Torviscas Playa, pero que ya lleva trece años afincado en Tenerife y ligado a nuestra cadena y, cómo no, a nuestra isla y su gastronomía.

Amante del senderismo, las motocicletas y ¡la cocina!, para esta ocasión, Carlos se ha decantado por una receta tradicional del archipiélago que le ha acogido, y no podía ser otro más que el deliciosos Conejo al Salmorejo. Plato típico dado, principalmente, por la abundancia de este animal salvaje en nuestras islas. Además, Carlos asegura que lo ha elegido porque le gusta mucho por ser “un plato fuertecillo, como a mí me gustan, de sabor contundente y que marida perfectamente con los tintos de la tierra”.

Esta receta no llega de ninguna receta específica más que de la propia experiencia y observación, “aprendí a cocinarla a base de observación y el asesoramiento de alguno de mis libros”, nos explica Carlos. Además, es un plato que resulta bastante económico, cuya única inversión es conseguir una materia prima excepcional que, como sabrás, podrás encontrar sin problemas en Tenerife.

Como siempre, antes de ponernos a trabajar, debemos comprobar que disponemos de todos los alimentos necesarios para esta receta, que son:

-          Pieza de conejo

-          Ajos

-          Pimentón

-          Sal gruesa

-          Cayena

-          Aceite de Oliva

-          Vinagre

-          Romero

-          Tomillo

-          Laurel

-          Vino Blanco

¿Ya tachaste todos los ingredientes de la lista? ¿Sí? ¡Fenomenal! Pues ya estamos listos, comencemos con la receta:

  1. Lo primero de todo, el salmorejo. En un mortero o en una batidora, mezclamos y machacamos una cabeza de ajo con una cucharadita de sal gruesa, dos o tres cayenas y el pimentón. Una vez tenemos la mezcla, añadimos dos cucharadas soperas de aceite de oliva y un “chorrito” de vinagre. ¿Listo? Este paso es muy sencillito. Continuamos.
  2. Ahora es el turno del conejo… Cogemos la pieza y lo troceamos en porciones, no demasiado pequeñas. Lo colocamos todo en otro bol y lo bañamos en vino, lo aliñamos con las especias (romero, tomillo y laurel) y lo dejamos reposar unas horas.
  3. Tras la espera, añadimos el salmorejo que hemos preparado en el primer paso y lo dejamos macerar hasta el próximo día.
  4. Al día siguiente, cogemos las piezas y las freímos en aceite muy caliente pero, ¡ojo!, sin amontonar los trozos. Según se van friendo, los pasamos a una olla baja a la que le añadiremos el mismo aceite que hemos usado. Lo hervimos todo durante quince minutos a fuego lento y ya lo tenemos. Listo para disfrutar y chuparse los dedos.

¡Buen apetito!