Panes caseros

Si pensamos en productos fundamentales de nuestra alimentación, seguro que a todos nos viene a la mente una lista similar de alimentos. Además, es muy probable que a ninguno se nos olvide el delicioso pan, un producto con una importante presencia en nuestra dieta, siendo uno de los primeros alimentos procesados en la historia de la humanidad, junto al vino y el aceite.

El pan es un alimento que existe en nuestro día a día y forma parte de la alimentación básica de diferentes culturas por todo el mundo, tanto es así que es uno de los alimentos cuyo precio influye en los índices económicos tales como el IPC, Índice de Precios al Consumo, el cual está empleado para determinar la evolución del coste medio de vida. Por otro lado, y en un aspecto más histórico, este producto es un alimento básico siempre ligado a las clases más humildes, aunque se ha hecho diferenciación entre el color de la miga, siendo la más oscura, de centeno, asociada a las clases más bajas, mientras que las más blancas, de harina de trigo, de las clases más elitistas. Y tras esta breve y curiosa introducción sobre la importancia del pan, vamos a conocer la tendencia de hoy en día y que en los últimos meses ha llegado a nuestra sociedad: la búsqueda constante del mejor pan artesanal.

En los últimos años, la moda del pan artesano ha sido una tendencia muy bien acogida por todos los foodies. Tanto es así que cada vez somos más las personas que nos animamos a probar a elaborarlos en casa, pero ¿qué necesitamos? Y, ¿cómo lo hacemos? Hoy, en ‘Pasaporte a Tenerife’, te descubrimos todos los detalles para la elaboración de un sencillo pan casero, el pan de hogaza sin amasado, ideal para iniciarse en el mundo de los panes artesanos.

Se trata de una receta sencillita, ideal para hacer incluso con la familia. Comencemos, para la elaboración de un pan mediano los pasos a seguir son:

  1. Hidratamos 1 gramo de levadura seca en agua entre 40 y 43ºC y en un bol se mezclan 400 gr de harina de fuerza, 260 gr de agua, 8 gr de sal y levadura.
  2. ¿Listo? Fenomenal, lo siguiente es dejar el bol cubierto con un paño por 12 horas en temperatura ambiente. El motivo de que sean tantas horas es que hemos decidido usar menos levadura, lo que atrasa la fermentación, pero nos dará un pan más sabroso, sin sabor a levadura.
  3. Pasadas las 12 horas, sacamos la masa y la doblamos en varias ocasiones para dejar en el interior la parte más seca. Le añadimos un poco de harina por arriba y le hacemos algunos cortes con el cuchillo para que la masa crezca mejor.
  4. Precalentamos el horno a 250ºC y metemos la masa dentro de una olla que sea resistente al calor, y lo dejamos en el horno durante media hora. Una vez pasados los 30 minutos, le quitamos la tapa a la olla y lo horneamos durante 20 minutos más y ¡listo!

Ya tenemos un delicioso pan de hogaza que no necesita amasado, tan solo las horas de espera para la fermentación, pero lo demás es pan comido, y nunca mejor dicho…

Si te ha gustado la experiencia y quieres llevarlo más allá, el mundo de los panes artesanales no se queda aquí, la variedad es casi infinita y los podrás elaborar para todos los gustos, como por ejemplo ¡sin gluten!, ideal para celíacos, pero también hay recetas para hacer pan de espelta, pan de pueblo, pan de avena, pan de molde o de centeno, entre otros muchos. ¡Adéntrate en este maravilloso mundo y mete ya las manos en la masa!