ps cuevas arta

Cuando decimos que Mallorca es una isla de contrastes lo decimos con todo el sentido que tiene esta frase (convertida ya en un auténtico eslogan). Y es que más allá de ser un reclamo por sus bellísimas playas de aguas turquesas, y toda una referencia en lo que a arquitectura gótica se refiere, la mayor de las Baleares es un lugar que da cobijo a rincones naturales únicos y de gran belleza como el que hoy nos ocupa: las Cuevas de Artà.

Ubicadas al abrigo de las montañas que rodean Capdepera (una zona comúnmente conocida como el Cap Vermell), las Cuevas de Artá son de esos lugares que debes visitar en toda primera visita a la isla de Mallorca. De origen prehistórico y, sin embargo, mucho menos masificadas que las Cuevas del Drach, las de Artá ofrecen una visita mucho más relajada y encantadora. Una de de esas visitas casi mágicas en las que puedes pararte a disfrutar cada mineral, cada rincón y cada estampa.

Junto con su origen hay otro punto destacado que hace que las Cuevas de Artà sean únicas en su especie: su ubicación. A diferencia de otras cuevas ubicadas en el cruce de dos valles o al mismo nivel del mar, las de Artá están ubicadas en una zona alta con vistas directas al Mediterráneo que baña esta zona de la isla.

En su interior, y ya con unas condiciones de considerable dureza (sobre todo por su nivel de humedad superior al ochenta por ciento), las Cuevas de Artá esconden muchas joyas naturales que se mantienen casi intactas gracias a la temperatura interior (algo inferior a los 18 grados) y al exigente y meticuloso cuidado al que se somete casa salón cavernoso de forma regular. Así, y a lo largo de medio kilómetro, podrás disfrutar de estalactitas inmensas (de hasta 22 metros de altura), bóvedas dignas de palacios y recovecos llenos de misterio y magia.

¿En qué debes fijarte para hacer que la experiencia sea altamente gratificante? En cada estalactita y estalagmita, en la textura de sus columnas y, como no, en los tonos dorados con los que han sido iluminados tanto los espacios más amplios como también los más angostos. Tonos color oro que aportan al lugar un cierto toque místico y fantasmagórico.

Y si bien todo es bonito y altamente recomendable en las Cuevas de Artá, lo cierto es que nuestro punto favorito es su salida. Cierra los ojos y ponte en situación: caminas algo más de una hora por un lugar de iluminación tenue, con humedad y totalmente cerrado y -de repente- ves el azul del cielo y el Mediterráneo en su estado más puro y azul. Sí… así, como si de un enorme pulmón azul se tratara.

Dejando las comparaciones a un lado, lo cierto es que la salida de las Cuevas de Artá es simplemente impresionante. Una recta final de recorrido envuelta por un gran túnel natural piedra viva y salvaje que te llevarán a una empinada escalinata de piedra que hace de balcón al mar. Una experiencia que a todos enamora por igual y que, como decimos, no te puedes perder. Si no te lo crees haz la prueba y luego nos lo cuentas :)

Los amantes de la naturaleza en estado puro tienen una cita en el este de Mallorca. Desde visitar las Cuevas de Artá o subir al Castillo de Capdepera a pasear por las bellísimas localidades de Porto Cristo o Porto Petro dejando las últimas horas del día para ver anochecer en Canyamel. Para todos aquellos que buscan disfrutar de esta zona de la isla más allá de acceder a sus puntos de interés más recomendables, desde IBEROSTAR Hotels & Resorts os recomendamos algunos de nuestros hoteles en Mallorca como IBEROSTAR Cala Millor. Además de estar a muy poca distancia de las zonas más turísticas del este de la isla, podrás disfrutar de un hotel espectacular lleno de servicios pensados para hacer de tu descanso toda una experiencia.