orient foto - masmallorca

Rutas en Mallorca hay mil. Millones. Tantas como ganas tengas de disfrutar de la naturaleza, de paisajes indescriptibles, de rincones mágicos, de emociones y aventuras. En bici, caminando, con el grupo de montañeros, con los amigos o con los niños. Mallorca es pura experiencia y su excelente clima hace de la isla un lugar para recorrer en cualquier época del año. Pero en esta ocasión vamos a quedarnos a los pies de la Tramuntana, justo donde la Serra empieza a crecer y elevarse con sus caprichosas cumbres y sus campos de olivos y almendros.

Bunyola, Orient y Esporlas son 3 de los lugares más acogedores, animados y llenos de tradición y bellos paisajes. Entre ellos, conforman una especie de cordón trenzado por las laderas hasta las faldas de las montañas que lucen en la Tramuntana y por los 3 discurren infinidad de rutas, como la famosa de la Coanegra que conecta Orient con Santa María -que te lleva por campiñas, zonas de pastos para el ganado, antiguas posesiones, fincas mallorquinas y conventos- pasando al lado del torrente que le da nombre (de 16 kilómetros de longitud) y donde se forman pequeñas cascadas. En la ruta también se encuentra una famosa cueva en la que los locales suelen parar y aprovechar para hacer un alto en el camino con un piscolabis.

Pero estas 3 localidades tienen mucho más en común, aún siendo cada una muy diferente a la otra, puesto que por ellos pasan algunas de las rutas de cicloturismo más destacadas de Mallorca. Es frecuente ver, de hecho, grupos de ciclistas e incluso equipos internacionales profesionales preparando la temporada por sus intrincadas y revoltosas carreteras, sorteando obstáculos, ascendiendo colinas y pequeños montes e incluso llegando a subir a cimas considerables como el Puig d’es Moix (750 metros) que es donde se puede visitar el espectacular embalse de Cúber; y la montaña de Alfabia (1.100 metros).

Bunyola es uno de los municipios que tradicionalmente han estado siempre más ligados a las rutas naturales de Mallorca y a las tradiciones más antiguas de la isla. Pueblo de interior con tierras muy fértiles, destacan en él dos posesiones que son un referente: la de Raixa y la de Alfabia. La de Raixa, que se ha convertido en finca pública hace apenas unos años, es toda una propuesta de naturaleza, deporte y relax en familia, mientras que Alfabia, esconde unos jardines únicos de tradición árabe que cautivan a todo aquel que los visita.

Orient es el más llamativo porque es el más pequeño y el que se presenta literalmente encaramado a las laderas de las montañas que lo enmarcan. Casitas en calles empedradas que parecen ascender hasta el cielo, senderos que se pierden en los bosques, calles estrechísimas por las que apenas cabe un coche, balcones llenos de plantas y flores… Un pueblo de auténtica postal para grabar en la memoria de lo que siempre ha sido la Mallorca montañera.

Esporles, por su parte, teniendo la exclusiva virtud de estar a un paso de Palma -tanto que muchos lo consideran básicamente un pueblo residencial de las afueras de la capital- es perfecto para organizar excursiones con los niños. Las rutas se pueden dividir en tramos pequeños y adaptarse a los pequeños. Luego, después de la caminata, se puede parar en alguna zona de picnic, donde se permiten las barbacoas -durante los meses de invierno- o bien bajar hasta el centro del pueblo, donde hay numerosos bares y restaurantes para poder disfrutar de una merienda o una comida en familia.

Si programas la ruta un sábado por la mañana, desde Orient, podrás acercarte también hasta Alaró, donde organizan mercado cada semana. Es, además, un lugar donde merece la pena quedarse a comer pues allí están algunos de los restaurantes de cocina mallorquina tradicional más auténticos y a precios de ganga. Si estás alojado en  alguno de los  hoteles en Mallorca que te ofrece IBEROSTAR Hotels & Resorts en la famosa Playa de Palma estarás a poco más de media hora de trayecto en coche.