MED_Los indudables encantos de Essaouira

A unas 2 horas y media de la efervescente  Marrakech, se encuentra una de las ciudades más apacibles, auténticas y bonitas de Marruecos: Essaouira, conocida también como Mogador. Essaouira es por algo patrimonio de la humanidad por la UNESCO y su medina una de las más interesantes del país por su oferta, tanto para turistas como para incondicionales de deportes acuáticos o amantes de la cultura.

Essaouira es en la actualidad una ciudad de unos 70.000 habitantes, con una economía basada en el turismo, la pesca y la artesanía. El encanto especial de su conjunto histórico, derivado en gran parte de ese carácter único y esa personalidad propia emanada de su agitada historia, y la magnificencia de sus interminables playas, azotadas por los incesantes vientos alisios, tan valorados y perseguidos por los “surferos” y demás amantes de acrobacias acuáticas, la han convertido en una de las ciudades marroquíes con mayor afluencia turística. La playa de Essaouira es bastante grande y está protegida de las corrientes y el oleaje por la isla de Mogador. No es excesivamente profunda y es segura para los niños.

Pero, ciertamente, Essaouira no es sólo una bonita ciudad histórica amurallada y playas, es mucho más. La continua presencia de talleres de ebanistería, estudios de pintura, exposiciones, galerías de arte, músicos y un largo etcétera, le confieren un atractivo especial. En Essaouira las mañanas se pueden emplear en cualquier actividad y visita a los alrededores, la tarde invita siempre, ineludiblemente, a pasear por las murallas y el puerto, al que se accede por la monumental Puerta de la Marina.

En definitiva, Essaouira es una ciudad muy interesante y que merece la pena visitar, tanto para un par de jornadas como para estar una semana practicando surf, perdiéndote por sus fantásticos alrededores semidesérticos, asistiendo al alegre festival de música africana o sencillamente descansando unos días del ruido y el calor marroquí.

 

Cuidado: Essaouira es famosa porque en la plaza del puerto hay multitud de pequeños “restaurantes” abiertos al mar donde se puede comer pescado del día asado. No comáis ahí. Es una absoluta trampa para turistas. Es mucho más barato comer en los clásicos puestecillos marroquíes. Por 3-4 euros por persona se come bastante bien. También por 6-8 euros por persona puedes comer sentado en un restaurante y tener además buen servicio.

 

 

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