La caballa había sido el recurso pelágico más abundante y capturado de Canarias hasta los últimos años, habiéndose alcanzado cifras históricas como las 38.000 toneladas en 1985. Desde 2010 se había observado un gran descenso de su presencia en nuestras aguas, pero la tropicalización de la fauna marina canaria, debida al calentamiento global, ha traído nuevas especies a las islas, como la caballa caboverdiana, también conocida con el nombre de macarela, que abunda ya en nuestra vecina isla de La Palma y se deja ver por Tenerife.

La caballa canaria ofrece excelentes propiedades como pescado azul, es rica en proteínas, omega-3 y otros ácidos grasos esenciales, y se trata de un producto económico y disponible a lo largo de todo el año, no tiene estacionalidad.

La forma más habitual de consumir la caballa es a la plancha o a la parrilla, aunque ofrece un excelente resultado preparada en adobo o escabeche. En nuestra isla, normalmente se consume en fresco o adobada, preparándose frita, guisada, asada o en vinagre, siempre manteniendo un espacio corto de cocción para que su carne no se reseque.

Hasta principios de los años 90, en algunas factorías del sur de nuestra vecina isla de La Gomera, se preparaba una conserva enlatada con las huevas de la caballa canaria, se trataba del conocido como caviar gomero, el cual se solía utilizar en Tenerife como un aperitivo clásico de la isla. Con la recuperación de la macarela en nuestras aguas se espera poder volver a disfrutar también de este manjar preparado con sus huevas, que había desaparecido de nuestras islas dadas las circunstancias.

En todos los restaurantes de los hoteles IBEROSTAR en Tenerife se apuesta, sin duda, por la utilización del pescado local para nuestros platos, como el atún de nuestras costas o el tan reconocido cherne canario. Quizá en breve se incluya también en nuestras cartas a este recién llegado a nuestras aguas,  ¡bienvenido!

Shoal of mackerel