Confiésalo. Te sabes la receta de memoria. Media lima cortada en cuatro cuñas y dos cucharadas de azúcar machacadas en el propio vaso hasta extraer todo el jugo, añadir hielo hasta arriba y completar con cachaça. Ya tienes tu caipirinha lista para tomar. Disfrutar. Repetir a voluntad.

Es inevitable, hay que esforzarse mucho para pasar por Brasil y no tomarte una caipirinha. La arena de la playa y el mar te invitan a ello y tú como un Ulises que olvidó pedir que le ataran al mástil mayor, caes en la tentación. Pero no sólo de caipirinha vive el hombre y mucho menos los brasileños, así que tienes toda una enorme variedad de bebidas que mezclan licores con fruta fresca.

Uno de los mejores ejemplos, para disfrutar en vivo y en directo lo teníamos en la Segunda Praia de la paradisiaca isla de Morro de Sao Paulo, que con la caida del sol a lo largo de su paseo empezaban a florecer puestos y puestos radiantes de color, de frutas y de bebidas alcohólicas. ¿Qué quieres tomar? ¿Mojito de piña? ¿Margarita de melón? ¿Banana Mango con ron? Elige la fruta, la bebida y en un momento tendrás un refrescante coctel. Aderezado con el buen humor de los vendedores, claro.

Si buscas alojamiento para conocer los encantos de  Salvador de Bahía y su gente, Iberostar Hotels & Resorts cuenta allí dos hoteles, ambos situados en la preciosa Praia do Forte, el Ibrostar Praia do Forte y el Iberostar Bahía. ¿Qué más se puede pedir para que una estancia sea perfecta?