¿Quién dijo que para viajar era necesario moverse del sofá? La literatura nos demuestra que basta con abrir un libro y empezar a recorrer sus páginas para sentir que nos trasladados a otras tierras, e incluso a otras épocas. Eso también es viajar.

Una ventaja fundamental de los libros es que nos permiten sumergirnos en la cultura e historia de un país de una forma mucho más profunda que cuando somos turistas de paso.  No es demasiado exagerado decir que, en ocasiones, la lectura nos proporciona la oportunidad de conocer un lugar mejor que si hubiésemos estado en él.

Un gran ejemplo de esto lo tenemos en la obra de Orhan Pamuk, Premio Nobel turco cuyas novelas han conseguido no sólo entretener a millones de personas, sino que la realidad de Turquía sea un poco más conocida a nivel mundial. Siendo Turquía un país de choque de culturas, en el que modernidad y tradición, laicismo y religión, nacionalismo y deseo de integración conviven en delicado equilibrio desde hace siglos, podemos considerar la habilidad de Pamuk para reflejar cada uno de sus matices, como una hazaña al alcance de unos pocos.

De este modo, las novelas de Orhan Pamuk son, además de exquisitas, una forma de viajar a Turquía sin movernos del sofá. Un viaje a través del tiempo y el espacio que nos traslada con la misma facilidad a la intimidad de una familia turca a principios de los años 80 (La casa del silencio, 1983), a las intrigas del Estambul del siglo XVI (Me llamo Rojo, 1998), o al crudo invierno de la fronteriza ciudad de Kars en la  época actual (Nieve, 2001).

Leer a Pamuk antes de un viaje a Turquía es un excelente aperitivo que nos permite conocer las múltiples realidades de un país que nunca deja de sorprendernos. Su obra constituye  la mejor carta de presentación para una tierra orgullosa de su identidad en la que Oriente y Occidente se enfrentan, reconcilian y dan la mano para hacer de nuestro viaje una experiencia única.

Para descubrir la realidad del país que Pamuk nos presenta en sus obras, qué mejor que disfrutar de unas merecidas vacaciones en el Iberostar Bellis, el hotel de Iberostar Hotels & Resorts en Antalya, el cual permite saborear diferentes experiencias entre la playa de Belek y las montañas que se encuentran a sus espaldas.

Foto | Renato Guerra