turquesas de Saona

Era inevitable sonreír. Era inevitable sentirse conmovido por las turquesas aguas poco profundas de suave arena de Isla Saona. Daba igual que el mar estuviera cubierto de tantos catamaranes y barcos plagados de turistas que pareciera la Armada Invencible. Podía ser una de las actividades más turísticas de toda la República Dominicana, pero cómo negarse. No es que el planning de la actividad fuera extremadamente complejo, pero había que reconocer que quedaba de lo más resultón.

Un barquito, o catamarán, te recogía y te llevaba junto a tu grupito hacia la isla. Un más que agradable recorrido macheteando el mar, tendido sobre cubierta, sintiendo la brisa y dándose al ron. Ah sí, amigos, el ron. Jarabe. Vitaminas o como quieran camuflarlo, pero fluye por todas partes. La mar, ya de por si bonita, brillaba aún más.

Llegada a la isla, baños de ensueño, rodeados de palmeras (y unos cuantos turistas) en esas aguas mágicas, comida, hora de la tumbona aderezada con más ron y una vez que los ojos y el cuerpo ya se han embriagado lo suficiente (aunque quizás nunca sea suficiente) de ese paraíso, llega el momento de volver. De deshacer lo andando y, para los más atrevidos, intentar acompañar en el baile a los camareros y camareras de a bordo. Cosa complicada. ¿Saben como nos conocen a los españoles? Los de la cadera oxidada. En mi caso, no les falta razón, por mucho ron que le echen.

Iberostar Hotels & Resorts cuenta con 6 hoteles en República Dominicana, 4 de ellos en Playa Bávaro, 1 en Bayahibe y otro en Puerto Plata. Las excursiones a Isla Saona se pueden reservar en el propio hotel . Una opción maravillosa para disfrutar del entorno dominicano también fuera del resort.