Es en los países árabes en donde se encuentra la mayor cantidad de petróleo y, por ello, son los conflictos causados por culpa del crudo los que conforman el trasfondo de la película Oro Negro, en la que Antonio Banderas interpreta a Nessib, un árabe liberal y moderno que plantará cara a su principal rival, un muy tradicional Amar interpretado por Mark Strong.

El país elegido para el rodaje de esta película fue Túnez , donde se encuentran los exteriores que Nessib imagina llenos de colegios, hospitales, edificios y carreteras, construidos gracias a las grandes riquezas que le proporcionaría el petróleo exportado a los países compradores. En lugar de desiertos, el personaje interpretado por Banderas, veía ciudades con todos los servicios, en un verdadero paraíso donde las temperaturas nunca bajan de los 12º en invierno ni suben de los 33º en verano, todo un lujo para los habitantes de Túnez y aún más para sus visitantes.

Aunque en la película Oro negro los protagonistas representen papeles agresivos, en constante enfrentamiento, con cierto aire de superioridad con los rivales, los habitantes de Túnez son todo lo contrario: amables, acogedores con los turistas, dispuestos a compartir costumbres y tradiciones. En Túnez el viajero se sentirá como si estuviera en casa y podrá disfrutar de una estancia agradable y acogedora, sintiéndose uno más entre sus habitantes, disfrutando de las particularidades de sus tierras y la amabilidad de sus gentes.

Y nada mejor para una buena confraternización que unirse en una buena comida. En este caso, pese a que las altas temperaturas pueden hacernos suponer que la dieta tunecina es muy distinta a la española, la realidad es que en Túnez podemos encontrar una buena combinación de las dietas magrebí y mediterránea, con alimentos del mar y la tierra comunes a ambas, mezclados con el típico couscous o los tajines tradicionales de la gastronomía árabe. Tambien hay hojaldres rellenos de carne, marisco o pescado. De postre, son típicos los frutos secos, especialmente los dátiles, procedentes de las numerosas palmeras locales y no puede faltar la miel como aderezo.

Buen tiempo y buena comida, calorcito y alimentos naturales y saludables, una estupenda combinación para un país que ha demostrado una estabilidad lejos de las tensiones que vemos en las películas con el petróleo como protagonista.

Después de esta lectura, seguro que resulta más fácil completar el cuestionario de nuestro concurso “Rodando con Banderas” y ganar un viaje a nuestro nuevo Iberostar Cancún.

 

Imagen: Universal Pictures