Cosas que hacer en Punta Cana

El ruido de la calle, entre el vaivén de coches, furgonetas y motos, evitaba que se oyera con más nitidez los hachazos y cuchillazos que los carniceros soltaban sobre las reses muertas. Despedazando a golpe de machete músculos, tendones y huesos en plena calle sobre algunas maderas o cartones mal puestos, dejando un reguero de sangre sobre el asfalto (donde lo hubiera).

No importaba lo más mínimo. El caminar mezclaba las pisadas con los propios regueros que se añadían los restos de otros puestos. Un ascazo, pensaría más de uno, pero lo cierto es que pasado el estado de shock el mercado de Higüey era de los más divertido que poder imaginarse.

Aunque dudo que pasase alguno de los controles sanitarios de nuestro viejo continente, tan remilgado él, a los habitantes de la ciudad más cercana al complejo de Iberostar de Punta Cana no parecía importarles lo más mínimo. Era sin embargo uno de los centros más activos de la ciudad, listos para servir al pequeño y algo mayor comercio de la ciudad, agrupándose en las calles colindantes camiones cargados de verduras, frutas, mientras que se atravesaban con otras de pescaderos o especias.

¿Y entre tanto? Pues alguna que otra tienda de souvenirs. Qué, aunque no son multitud, también pasa por allí cada día alguna excursión de turistas. Así que, lo miren como lo miren, hay todo tipo de opciones. Listos para todo tipo de mercados.