Croacia

Si hay un nombre cuya simple mención evoque los viajes más maravillosos jamás realizados, es sin duda el del gran Marco Polo: ese viajero infatigable cuyas crónicas dieron a conocer en occidente, lugares por aquel entonces tan remotos como la legendaria China.

Si bien la teoría más difundida sitúa su cuna en Venecia, quizá os sorprenda descubrir que una pequeña isla de Croacia reivindica ser su auténtico lugar de su nacimiento.

Se trata de la isla de Korcula, en la región de Dalmacia. En ella no sólo aseguran que el verdadero apellido del mercader era Pol, de origen dálmata, sino que además conservan la casa en la que habría nacido el padre de todos los viajeros.

Independientemente de la disputa, no cabe duda de que Croacia es una tierra que invita a soñar. Este hermoso país balcánico, de frondosos bosques y clima templado, es un balcón al mar Adriático, en cuyas aguas Croacia se dispersa en más de mil pequeñas islas e islotes.

Acertar viajando a Croacia es muy fácil. Tanto si optamos por quedarnos en el continente y descubrir los múltiples atractivos de la siempre mágica Dubrovnik, o nos tomamos unos días para explorar alguna de sus islas, estaremos apostando sobre seguro.

Un buen plan es acercarnos hasta Korcula y perdernos en las estrechas calles de la ciudad fortificada, distribuidas en forma de espina de pez. La Catedral de San Marcos es su edificio más destacado, tardó 150 años en ser terminada y en la actualidad guarda dos pinturas de Tintoretto.

Callejeando sin rumbo fijo nos sorprenderán la cantidad de encantadores y escondidos rincones que encontraremos a nuestro paso, y en el momento más inesperado nos hallaremos de bruces ante la casa que se atribuye al gran Marco Polo. ¿Quién sabe? ¡Puede que nos inspire para nuestra próxima aventura!

 

Foto | Emanuele