Qué ver en República DominicanaLas calles destartaladas por donde pasaban autobuses, motos, bicicletas, carros, carretas, carretillas, burros, furgonetas e incluso gente daban una viva imagen de lo que era la República Dominicana. El color, se mezclaba con el ruido y con la música a todo volumen, desde coches o bares donde la gente se congregaba alrededor de una botella de ron Brugal.

Pocos lugares son tan coloridos y llenos de vida como las calles de este país Caribeño. Sonrisas por doquier y buen humor, ¡qué la vida está para vivirla! Mercados, gente, guaguas que vieron tiempos mejores atestadas de gente,… ¿A dónde vas mi amol?, “Oye blodel bienvenido”, “¿De dónde nos visita? [...] Ah, de España, ¡la Madre Patria!”

La Española, la isla que acoge tanto a la República Dominicana como a Haití, está para vivirla. La gente, que vive con la mala e injusta publicidad de ser un país peligroso, es encantadora y basta una mirada para que se acerquen a hablar contigo, a saludarte y a venderte lo fantástico que se vive allí. Al fin y al cabo, cada sonrisa que te lleves, acabará llevando más gente a conocerles y eso a todos nos viene bien. Así que piérdete (no será dificil) en sus calles, charla con ellos y deja que te cuenten, hay un montón de sorpresas esperándote.